¿Dónde encuentra el emprendedor la ventaja competitiva? (I)

A pesar de que se escribe mucho “la clave para el emprendedor es alcanzar ventajas competitivas” (como si hubiera una variedad infinita), la realidad es que sólo tenemos dos al alcance y, además, suelen ser excluyentes: coste y diferenciación.

Cuando una empresa o proyecto sale a competir en el mercado debe seguir una estrategia competitiva, que le permita alcanzar una ventaja competitiva con respecto al resto de empresas del mercado. Por lo general tenemos dos opciones: costes o diferenciación. La razón de que se supongan mutuamente excluyentes es la necesidad de incurrir en aumento de costes para conseguir diferenciarse. Sin embargo, existen empresas (por lo general del ámbito tecnológico) que han sido capaces de aunar ambas.

En este post vamos a estudiar la primera opción: costes.

Alcanzar una ventaja competitiva en costes supone conseguir un producto semejante al de la competencia con costes inferiores. Independientemente de que, tras esto, nuestra decisión pueda ser:

  • Ofrecer un precio más barato al mercado: intentamos ganar cuota de mercado (aumentar el porcentaje de clientes totales que compran mi producto).
  • Mantener el precio: conseguimos una mayor rentabilidad que la competencia (a mí me cuesta menos y vendo a lo mismo=gano más).

¿Dónde encontramos esta ventaja competitiva?. En toda elaboración de productos u oferta de servicios existe lo que se denomina una cadena de valor (desarrollo de actividades que permiten generan un valor al cliente final). En dicha cadena encontramos:

  • Actividades primarias. Relacionadas directamente con el producto o servicio (producción, servicio, servicio post-venta).
  • Actividades secundarias. Dan soporte a las primarias (Recursos Humanos, I+D, Aprovisionamiento…).


Dentro de esta cadena de valor hemos de identificar el comportamiento de los costes y cómo influye el entorno en los mismos. Pondremos especial atención a aspectos como el coste de los factores, las economías de escala, la capacidad de aprendizaje, la ubicación… Así como a la inflación en el coste de los factores, las distintas sensibilidades a la escala, la mayor o menor rapidez en el aprendizaje por parte del sector…

¿Cómo podemos alcanzar una ventaja en costes?. Tenemos tres opciones:

  • Controlar los costes mejor que los competidores (aprovisionamientos a un coste inferior, aprovechamiento de economías de escala…).
  • Reconfigurar la cadena de valor de la empresa para disminuir costes (externalizar servicio post-venta, mayor protagonismo a I+D para mejora del proceso…)
  • Reconfigurar la cadena de valor para disminuir el coste de dar servicio a un tipo determinado de cliente. Está muy relacionada con la capacidad de segmentación del público objetivo.

Cuando nos decidimos por llevar a cabo una estrategia competitiva basada en costes, hemos de asumir una serie de riesgos asociados:

  • Inflación en los costes.
  • Posibilidad de imitación por parte de la competencia.
  • Necesidad de atención constante y control permanente para conocer la evolución de los costes.
  • Cambios bruscos provocados por el entorno.
  • Posible falta de atención al cliente.

Ya hemos visto en qué consiste y cómo se consigue la ventaja competitiva en costes. En una próxima entrada del blog hablaremos sobre ventaja competitiva en diferenciación.

CONTACTAR
Del deporte profesional a la empresa. Emprendiendo y gestionando proyectos desde 2007. Consultor de estrategia para pymes. Socio y Director de Sanper Strategy.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sanper Asesores | Asesoría online

Nombre/Empresa

Tu Email / Teléfono

Tu Mensaje

He leido y acepto la política de privacidad


captcha

×