La indemnización por despido, ¿cuánto tributará?
El Gobierno desató la polémica hace unos meses cuando anunció en su nueva Reforma Fiscal la tributación de la indemnización por despido. Lo cierto es que antes de la Reforma, había ya una parte de algunos despidos que tributaba: en el caso de que la cantidad pactada con la empresa fuera mayor al mínimo exigido, ese excedente había que incluirlo en la Declaración de la Renta.
El Ejecutivo anunció la tributación obligatoria de las indemnizaciones por despido que superasen los 2.000 euros por año trabajado, es decir, si un trabajador despedido percibe 2.500 euros por año trabajado, esos 5o0 euros habría que incluirlos en la Declaración de la Renta. Según estimaciones del propio Gobierno, más del 80% de los despidos estarían exentos de tributación con esta norma.
A pesar de esto, sindicatos y patronal exigieron la semana pasada una nueva propuesta de tributación de la indemnización por despido, argumentando que el Gobierno tiene otras posibilidades menos dolorosas de recaudación, como por ejemplo, rebajar las deducciones de las empresas en el Impuesto de Sociedades. Montoro se niega a esta segunda posibilidad, ya que considera que sería más dañina para la economía general.
También se baraja que las personas con un mayor número de años trabajados cuenten con una mayor exención tributaria de la indemnización, así se conseguiría que las personas con más edad y por tanto con más dificultades de reinserción laboral percibieran una cantidad mayor.
Los sindicatos cuestionan las previsiones de recaudación del Gobierno gracias a la implantación de esta medida, debido a que al fin y al cabo, los que perciban menos de 2.000 euros estarán exentos. El Gobierno responde argumentando que estas cantidades de la indemnización no exentas (las que excedan de 2.000 euros), se sumarán a la base imponible del trabajador, lo que aumentará la recaudación en los tramos más altos de la declaración.
El Gobierno añade además, que esta medida se establece con un doble fin: aumentar la recaudación y al mismo tiempo evitar las indemnizaciones abusivas de algunos ejecutivos han venido cobrando tras su despido. Sin embargo los sindicatos insisten en que es absurdo, porque la medida se establece con carácter general y acabará afectando a los más vulnerables: trabajadores en paro. Recuerdan que muchas de las nuevas empresas que han surgido en estos años de crisis económica, provienen de trabajadores que utilizan la indemnización por despido junto a la capitalización por desempleo para comenzar su proyecto empresarial, y que recortarles la indemnización coartará el difícil camino de emprender, lo que perjudicará aún más a la economía. Añaden que muchas de las personas que sufren un despido cerca de la jubilación consiguen llegar a ésta sobreviviendo unos años gracias a la indemnización, y la tributación de la misma, no hará otra cosa que precarizar su situación.
Lo cierto es que la medida de la tributación de indemnización por despido y algunas más saldrán serán aprobadas finalmente el viernes día 25 dentro de la Reforma Fiscal, por lo que saldremos de dudas y nos enteraremos de la decisión definitiva.
